Es hora de ser una nueva generación

“Ya siendo transformados y llenos de Dios y su Espíritu Santo debemos de demostrarlo a todas las personas” Stephanie Calvinisti.

Ser hijo de Dios es una gran bendición, pero también una gran responsabilidad porque las personas nos ven y quieren ser testigos de ese error que probable o seguramente vamos a cometer. ¿Para qué? Para criticar a los cristianos y “reafirmar” que no somos perfectos y que seguir a Dios no es lo mejor.

Dejemos atrás el pecado:
Alejándonos de todas esas situaciones, personas y excusas que nos alejan de Dios y nos hace ser parte del mundo y no solo vivir en él.

Seamos la influencia y no la sigamos:
Si las personas que están alrededor van a agregar valor a nuestras vidas y hacernos crecer, pues imitemos todo lo bueno que nos puedan dar, pero si es todo lo contrario: huyamos o realmente marquemos la diferencia para ser de influencia positiva para otros.

No nos quedemos callados:
Que nuestros dichos, pero sobre todo nuestras acciones demuestren que creemos en un Dios real y con poder. No escondamos ni callemos lo bueno que es seguir a Jesús e imitarlo.

Es tiempo de brillar y ser la nueva generación que impacte, que cumpla con la obra de Dios y esté en todas partes evangelizando. No nos acomodemos, no queramos hacernos los locos. Estar con Jesús es maravilloso y el mundo entero tiene que experimentarlo y vivirlo por su cuenta, porque seguramente nunca querrán regresar y si regresan es porque nunca estuvieron de corazón con Él.

By Stephanie Calvinisti.

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