Cosas que todos los jóvenes cristianos debemos saber, entender y poner en práctica

El ser cristiano, entre muchas cosas, significa que crees en Cristo y si crees en Cristo es porque estás de acuerdo con lo que Cristo nos enseña a través de su vida y su palabra. Al estar de acuerdo existe una motivación que nos invita a imitar.

¡No se trata de religiosidad!

Muchas veces encerramos o metemos nuestro actuar como hijos de Dios dentro de una caja, o también nos topamos con la realidad en que nos aprovechamos de su gracia y bondad y hacemos lo que queremos hacer porque sabemos que  en su infinita misericordia nos va a perdonar y dar una nueva oportunidad.

Ningunode los dos extremos es lo correcto porque no nos hace personas genuinas con un corazón en donde realmente está Dios, sino que nos hace robots o liberales.

Hay ciertas cosas que todos los jóvenes cristianos debemos saber, entender y poner en práctica, que harán de nuestra vida algo que realmente honra y refleja a Dios, sin caer en ninguno de esos dos extremos.

En este artículo quiero compartir algunos de esos puntos, que nos ayudarán a  defender nuestra fe, a demostrar más lo real y menos lo superficial, a acercarnos más a Dios y adquirir sabiduría y mucho aprendizaje.

Conozcámoslos:

Dios no escucha, responde o favorece tus peticiones de oración por lo que logras o por tus méritos.

Cuando pides perdón o te disculpas con tus seres queridos, no debes dar una justificación o excusa.

La aprobación te la da Dios, pero que tu actuar anime o influya en otros para que sigan a Cristo.

Un hijo de Dios, aunque huye del orgullo y admite sus errores, no se hace de menos o baja su autoestima, sino aprende de ellos, avanza, mejora y crece.

Tu amor y respeto hacia tu prójimo no se define, da, interrumpe o acaba por estar o no de acuerdo con él.

Tu preocupación, frustración o estrés jamás serán la solución para tus problemas.

Un hijo de Dios no desea ser importante, desea ser útil.

Cuando recibas una palabra en tu iglesia, por tu pastor, líder, familiar o amigo, no solamente o de inmediato la aceptes y crear sino que piénsala y comprueba en la palabra de Dios su veracidad (ojo: no por incredulidad o miedo, sino por conocer con tu propio corazón lo que realmente viene de Dios).

La fe no se trata en creer en que Dios responderá a tu favor, trata de creer en que lo que Dios responda, sea lo que sea, siempre será a tu favor.

 Si critícas a una persona, no estás hablando mal de ella, estás hablando mal de ti.

 Al entender el valor del perdón que Dios te da, se te hará más fácil amar y perdonar sin condición.

 La falta de perdón no perjudica a la otra persona, te perjudica a ti.

 Decir que eres cristiano, no demuestra que eres cristiano, demostrar que lo eres, sí.

 Solamente porque todos lo hacen, no quiere decir que es correcto.

 Puedes tener la razón, pero tu reacción y conducta hacia la situación puede provocar que la dejes de tener.

Puntos que se leen o parecen sencillos o que ya sabemos, pero que por alguna u otra razón nos cuesta ponerlos en práctica. Seamos más hacedores. Complementemos nuestras vidas con mucha oración, palabra de Dios y acciones reales. Las personas lamentablemente al ver a un mal cristiano, juzgan a todos los cristianos. Así  que nuestras vidas ayuden a otros a creer en Jesús. Seamos Generadores de Cambios.