Falsa santidad.

Cuando escuchamos la palabra “Santidad” los jóvenes tendemos a pensar en una palabra muy fuerte y que generalmente es sinónimo de “prohibición”. Tenemos la idea de que al tener santidad, no podemos tener nada, que todo es prohibido y que todo es pecado.

Constantemente pensamos en lo difícil que es tener o lograr la santidad en nuestras vidas, pero aprendamos que cosas no son parte de la santidad:

La santidad no es ser perfectos.

No significa que no nos vayamos a equivocar, porque lo haremos y muchas veces. Debemos recordar que somos humanos y la naturaleza pecaminosa está en nosotros.

La santidad no es un puesto o cargo en la iglesia.

Pensamos que por servir a Dios o tener algún puesto en la iglesia somos santos, pero no es así. No se trata del servicio que le damos a Dios o que tanto tiempo pasamos en la iglesia, se trata de nuestra manera de vivir.

Religión.

La santidad se trata de una vida con Dios, eso significa que tenemos una relación con él. Al tenerla, nos parecemos a él y pensamos y actuamos como é lo haría. Eso nos hace tener una vida en santidad, por eso, no se trata de religión, se trata de una relación. El ser santos no es ser religiosos.

Vivir por temor.

El temor no debe ser nuestra motivación para llevar una vida en santidad. El amor es la motivación correcta para llevar una vida en santidad. El amor es la motivación correcta para llevar una vida en santidad. No hacemos el bien por miedo al castigo, hacemos el bien por amor a Dios y la alegría y bendición que nos espera al morir: Una vida eterna con Él en la eternidad.

No me acerco por mi condición.

Sentimos que por ser pecadores, no merecemos entrar a la santidad o tener un regalo por parte de Dios por ser santos. Nunca lo vamos a lograr porque vamos a seguir pecando y fallándole a Dios.

Pero entonces, ¿Qué es santidad?

La santidad es una cualidad de una persona que deja que el Espíritu Santo le guie y conduzca por todos los ámbitos de su vida, para que de esa manera pueda cumplir con la voluntad de Dios y viva de acuerdo al evangelio. Ser apartado par a Dios es ser consagrado y lo consagrado es santificado.

Para escuchar más sobre este tema recuerda sintonizar Metamorfosis, de lunes a viernes de 2 a 4:30 PM. 

By: Stephanie Calvinisti.